martes, 11 de diciembre de 2012

DESARROLLO AFECTIVO

El desarrollo afectivo es el resultado de la interacción social entre el niño y el entorno que le rodea, este desarrollo se ve influido por una serie de factores externos (estímulos del ambiente) e internos (dotación genética, elementos prenatales y perinatales).

Durante el desarrollo afectivo se suceden una serie de etapas según Alport:

  • 1ª etapa (0-2 años), el niño se reconoce como sí mismo corporal y autorreconoce su identidad individual.
  • 2ª etapa (3-4 años), se forma la autoestima, es capaz de dotar un valor positivo o negativo al autoconcepto.
  • 3ª etapa (4-6 años), se caracteriza por la extensión de sí mismo por la autoimagen.

Un aspecto importante en el desarrollo afectivo, es la creación del vínculo con la figura de apego. El apego cumple unas funciones básicas para el equilibrio del bebé, como son: la supervivencia, aporta seguridad, es fuente de estimulación y favorece la salud psicofísica. El apego pasa por diferentes etapas: desde la sensibilidad social indiscriminada, donde los bebés se interesan por todas las personas que se acercan a ellos; la sensibilidad social diferenciada (6-7 meses), donde empieza a establecer turnos de comunicación afectiva figura-bebé, bebé-figura; hasta la llegada del apego centrado, momento en el que el apego se establece.

Dependiendo de la seguridad y del tipo de relación que el bebé establezca con la figura referente, podemos encontrar tres tipos de apego: apego seguro, apego inseguro con evitación y apego inseguro con ambivalencia.

Los estilos de apego continuarán a lo largo de la vida, las nuevas relaciones que los niños establezcan en un futuro estarán afectadas por las expectativas en relaciones pasadas. Por ello, para educar a nuestros niños desde los primeros años, debemos establecer una relación y ambiente acogedor que contribuya a crear ese lazo afectivo seguro desde el cual explorar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario